Las excusas, nuestras grandes amigas. Es mucho más fácil justificarnos ante los demás y ante nosotros mismos con una buena excusa. Son ideales para explicar de forma rápida del por “qué no puedo”. Nos apoyamos en ellas de forma constante. La excusa nos libera de responsabilidad nos hace sentir bien.

¿Qué son las excusas?

Las excusas son simple interpretación que hacemos de la realidad y cuando las grabamos en nuestros subconsciente se convierten en creencias. Nos impiden avanzar y llegar hasta donde queremos ir. Entre más la repitamos, más nos alejaremos de nuestro objetivo, pues llegaremos a pensar que es cierta, y no lo es. Pero las excusas nos detienen.

Creamos excusas no sólo para exculparnos y buscar la simpatía feliz demás, si no para evitar enfrentar lo que realmente significa un reto para nosotros. Detrás de las excusas se ocultan miedos, falta de confianza y falta de compromiso con aquello que decimos es importante para nosotros. Entre más demoremos en enfrentar lo que realmente nos bloquea, más tardaremos en llegar a donde queremos ir.

Cada persona es responsable de interpretar la realidad de tal forma que la impulse, no que la detenga. Somos responsables de nuestras creencias así como de aprender a gestionar las emociones que no queremos enfrentar.

Te invito a ver este vídeo , te ayudará a soltar las excusas. Cuando eres consciente de tus excusas puedes empezar a explorar qué es lo realmente de detiene y comenzar a actuar.